sábado, 11 de abril de 2009

Importancia de flexibilizar la columna.

Uno de los errores más generalizados es pensar que debemos evitar arquear nuestra columna para no lastimarla. Entonces intentamos con mucho esfuerzo "ponerla derecha" y, contrariamente a lo esperado, llegamos a dañarla severamente.
De esta manera la espalda se vuelve cada vez más rígida y esto se va extendiendo al resto del cuerpo ya que, al vascular la pelvis hacia adelante en un intento por evitar la curvatura natural, los glúteos aprietan las cabezas de fémur y pinzan el nervio ciático, los hombros se adelatan para compensar y se tensan, el diafragma se contrae irremediablemente en esa postura tornando la respiración brusca y, al no separar de esta manera la cintura escapular de la cintura pèlvica, no hay disociaciòn;  el cuerpo se mueve en masa.
Esto es completa y visciblemente antinatural.
"La rigidez es síntoma de muerte"
Si la columna no debiera arquearse sería sólo un hueso largo como el fémur, por ejemplo, y no una cadena de vértebras articuladas entre sí y también con las costillas por los costados.
Estas articulaciones le confieren diferentes movimientos: hacia adelante, atrás, a los lados, de rotación, combinaciones, etc.
Iniciando el movimiento con el coxis suelto como un ancla, los músculos de la espalda se relajan y podemos disociar la zona tóraco-lumbar, soltar piernas y brazos y sentir nuestra respiración tranquila y profunda.
Si conseguimos mantener nuestra columna flexible y relajada todo nuestro cuerpo se beneficiará de igual manera y esto es sinónimo de salud.